Discurso completo

                     Sres. Concejales, amigos todos:

 

                En nombre de mis compañeros homenajeados tomo la palabra para entre otras consideraciones agradecer a esta Corporación Municipal y más concretamente a la Sra. Concejala de Educación  la deferencia que ha tenido con nosotros cuando hemos dado fin a una actividad de muchos años educando y formando a la juventud rondeña.

 

                  Representamos un colectivo al que se le ha asignado una responsabilidad especial en la construcción de las sociedades modernas. Tradicionalmente ha recaído en nosotros y en los padres, la transmisión, enseñanza y formacion en unos valores que nuestra sociedad se ha dado . Valores que   han ido también evolucionando según las influencias de corrientes pedagógicas o filosóficas del momento. Como consecuencia de ello  la mayoría de nosotros nos hemos sentido más cómodo con la denominación de maestros- educadores que con cualquiera otra denominación administrativa que se nos haya asignado a lo largo de tantas reformas educativas que han sido y que si no lo remedia alguien seguirán siendo.

 

                 He creido siempre y conmigo bastantes compañeros   que el ser humano nace sin ningún tipo de connotación y es la influencia del medio en que se desenvuelve el que lo moldea en una u otra dirección.No estamos con los que creían al hombre heredero de una perversión  ni con los rusonianos que consideraban lo contrario. Creemos fervientemente en la importancia de la Educación para  la formación del ser humano. Y solo por  ella y  en función de ella, hemos desarrollado este oficio a lo largo de bastantes años. Aunque el filosofo alemás Jasper afirmaba que la instrucción provoca necesariamente educación , estamos convencidos que un diseño específicamente dirigido a la formación del educando es mucho más efectivo y atractivo para el profesional.

 

                   Se equivocan por tanto los que solo ven en nosotros unos meros transmisores de conocimientos .No creo que ninguna sociedad moderna invirtiera en Educación los ingentes cantidades que se invierten si solo fuese para enseñar a la ciudadanía los saberes y conocimientos que nuestros antepasados fueron construyendo y descubriendo.

 

                    Creo y casi me atrevo a afirmar que creemos todos los que estamos aquí , que nuestro oficio pasa inevitablemente por considerar la enorme influencia que hemos tenido en la construcción de sociedades respetuosas con unos valores que la engrandecieron.Valores que como es lógico están en permanente cambio. Unos permanecen  a lo largo de la historia como consecuencia de una depuración de siglos , otros fueron impuestos y en consecuencia desaparecieron y otros están fraguándose continuamente porque la misma sociedad es viva y como tal se están reconsiderando  día  a día. Y en la transmisión de esos esquemas de conducta el maestro y el profesor ,compadres en estas tareas de la educación, han desarrollado e inventado métodos, sistemas , modos  para hacer fácil la consecución  de sus fines. La mayoria de ellos al margen de la ciencia oficial que emanan de sesudas instituciones.Y eso es lo que hemos venido en llamar el arte de la didactica . Siempre he dicho que bastarían 10 maestros con experiencia sentados en torno a una mesa durante cierto tiempo para hacer el   diseño efectivo y permanente de una fructifera Ley de Educación.

 

                     Sabemos de la dificultad de nuestros compañeros en este proceso porque las mismas dificultades hemos tenido nosotros.La misma sociedad ha achacado siempre a los profesores y padres el posible fracaso del modelo educativo. Y seguramente  ha habido momentos en que hemos fallado los unos o los otros;  a veces ha habido situaciones  en que no hemos sabido estar a la altura de las circunstancias y hemos fallado a nuestros alumnos o a nuestros hijos. Pero no ha sido la norma. Somos testigos de la ingente cantidad de profesionales y de padres conscientes de su trascendental labor que  como tal actúan, han actuado y seguirán actuando. Las excepciones en este caso ,como nunca , confirman la regla.

 

                     Hoy creo que el mal radica en esa misma  sociedad que evoluciona a pasos agigantados hacia esquemas de comportamiento que desbordan las previsiones de cualquier educador. De nada sirve transmitir unos valores en las aulas, si cuando ese niño sale de clase  se encuentra con una sociedad que transmite lo contrario de lo que le están diciendo padres y educadores. De nada sirve estimular a esos alumnos con promesas de que el estudio es la vía para una vida de éxito si en torno suya asiste a situaciones contrarias a esa doctrina tradicional porque se quiera o no hoy el éxito a veces o casi siempre  se mide en   euros contantes y sonantes. Y todos conocemos   ejemplos en donde el estudio no ha sido precisamente la clave de ese éxito. Aquí radica  el mérito de estos profesionales que tienen que saber vender ,por así decirlo, su mercancía en las aulas , de forma que el alumno se sienta motivado para el estudio y la formación. Hoy hay que transmitir la idea de que el estudio es la forma de conseguir una vida plena , no de éxitos económicos para los que muchas veces no es necesario estudio alguno,  sino de éxitos humanos y de plenitud de vida. Y eso es demasiado abstracto para que enraice en nuestros alumnos. De nada sirve que se fomenten en las aulas el valor  del esfuerzo y del trabajo, como medio para conseguir un objetivo, si  la televisión les presenta como modelos   personajes que consiguen el éxito no con  el esfuerzo y el trabajo , sino con  capacidades y actitudes  de muy dudosa  valoración. Siempre hemos creido en la importancia del ejemplo como método de educar en valores.

 

                       Para mí y creo que para todos, los medios de comunicación y sobretodo la televisión, tienen una enorme responsabilidad en la educación de nuestros adolescentes. Y además es inevitable, porque la sociedad gira hacia esos esquemas de comportamiento. No es fácil ser padre o educador en los tiempos que corren como no lo fue en tiempos pretéritos porque en cada época la sociedad evolucionó hacia sistemas nuevos. Yo desde aquí animo a los unos y los otros a que luchen desde su labor pedagógica contra estos esquemas de comportamiento que se están instaurando en nuestras sociedades y miren de vez en cuando hacia nuestros abuelos, porque a lo mejor en ellos encontramos la norma de actuación que nos interesa.

 

                       No me voy a extender más en este asunto, que daría para hablar horas y probablemente generaría debates interminables y tampoco es el sitio ni el momento. Quiero concluir esta breve intervención  felicitando a este  Ayuntamiento de nuevo y a las autoridades que nos acompañan por tener esta especial sensibilidad hacia el mundo educativo, simbolizado en este acto hacia nuestras humildes personas,  porque es señal que reconocen , en nosotros ,  la enorme importancia que ha tenido y tiene la educación de nuestros adolescentes, como fundamento de una sociedad en donde predominen valores que hagan posible una convivencia justa.

 Gracias a todos.

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